Tessa es doña perfecta: responsable, estudiosa, recatada, buena hija, buena novia y virgen. Su vida cambia cuando empieza la universidad y se traslada a vivir a una residencia. Allí comparte habitación con una chica tatuada, Steph que representa lo contrario a su estilo de vida: es desinhibida, liberal y atrevida. Steph le presenta a varios amigos, entre los que encontramos a Hardin el chico del que muy pronto se enamorará perdidamente. Hardin se muestra esquivo, es muy atractivo, va tatuado y es muy grosero. Así que, al principio, no le atrae o eso quiere pensar ella. Pero todo cambia tras asistir a una fiesta en la fraternidad en la que vive Hardin. Allí le ve retozando con una de las amigas del grupo. Tessa quiere irse a casa, ya que se siente desubicada, pero no puede volver a la residencia, así que decide buscar sitio en alguna habitación. A todo esto, Hardin le echa la bronca por haber entrado en su habitación cuando esta...